miércoles, 29 de febrero de 2012

P/91 De los jueces



La Escuela Judicial siempre Corrompe a los jueces puesto que no incluye en su formación prácticas en centros penitenciarios. ¡Ay, si cada juez de este mundo viviera un mes en la cárcel antes de ser juez, cuántas condenas injustas nos ahorraríamos! Demasiado a menudo, los jueces confraternizan con asesinos, ladrones y estafadores de cuello blanco mientras que dedican todo su desprecio a lo parias y pelagatos de cada sociedad.

lunes, 20 de febrero de 2012

P/90 De lo bello y de lo feo



Las personas que han logrado gran notoriedad pública a consecuencia de sus éxitos desprenden esencias perfectamente reconocibles. Dichas esencias nos evocan la podredumbre en unos casos, o fragancias excelsas y límpidas en otros. También, y en otros términos, estas personas desprenden maneras de hacer y de ser que pueden identificarse fácilmente con regímenes políticos, algunos totalitarios y otros más democráticos. Unas afirman lo humano y otras lo niegan. El pueblo como un todo indivisible o el pueblo para-mí-todo. Pienso en dos figuras antagónicas y geniales que se baten en duelo. ¿Guardiola o Mourinho? Tan sólo es un espejo. La respuesta que demos será nuestro propio reflejo, nuestra verdadera esencia. 

martes, 14 de febrero de 2012

P/89 De la mentira



La mentira puede llegar a convertirse en un arte de belleza incalculable, pero suele ser, por lo común, un vicio indeseable y anodino.

sábado, 11 de febrero de 2012

P/88 Del psicoanálisis



En realidad, existen tan malos psicoanalistas como médicos convencionales. No obstante, los primeros, sirven a menudo para invalidar toda una profesión, mientras que los segundos tan sólo la convierten en algo más humano. El psicoanálisis, como toda ciencia del conocimiento humano, tiene su validez más allá de las experiencias individuales y de todos los prejuicios.

sábado, 4 de febrero de 2012

P/86 Aberracions modernas III



Pensemos por un momento en algo tan sencillo y cotidiano como la "industria alimentaria". ¿A alguien se le ocurriría pensar que algo así llamado puede ser saludable? Lo peor de todo es que sabemos que lo que mueve a dicha industria no es la promoción de la salud de los consumidores sino más bien la rentabilidad y el beneficio empresarial. Aun así, la mayoría considera como algo natural que los alimentos que han sido transformados en una fábrica acaben en nuestros frigoríficos como frutos recién cogidos de un árbol. Después nos los comemos. Milagrosamente, no nos morimos tan rápidamente como cabría esperar.